Tipos de feromonas utilizadas por los seres vivos

Son utilizadas por los seres vivos para diferentes funciones, entre los cuales podríamos nombrar las siguientes:


Feromona de alarma: En algunas especies, como las abejas, sirve para comunicarle a otros individuos la existencia de un peligro y señalar la necesidad de huir, o bien lanzar la señal de la necesidad de un ataque en masa.
Feromonas territoriales: Sirven para delimitar el territorio particular (un ejemplo conocido está en la orina de los perros y gatos, que de esa manera marcan terreno que reconocen como propio, trasmitiéndole esta información a otros miembros de su especie).
Feromonas de congregación: Utilizadas por grandes comunidades de la misma especie, como abejas u hormigas, para atraer a las demás cuando encuentran una fuente de alimento.
Feromonas reguladoras de casta: Indican el tipo de comportamiento adecuado a los diferentes miembros de una organización, tal como tienen las hormigas a la reina (cuya función es meramente reproductiva) y a las obreras.
Feromonas sexuales: Sirven para indicar la disponibilidad de la hembra para procrear. Hay especies de insectos que segregan feromonas para atraer un compañero, y que pueden ser captadas a varios kilómetros de distancia. No solamente las hembras segregan feromonas, los machos también lo hacen, indicando su genotipo (su información genética), atrayendo de esta manera a hembras lo más lejanas posible en parentesco. De esa manera, se favorece que en la reproducción se produzca un intercambio genético que resulta beneficioso para la especie. Básicamente, lo que este tipo de feromonas promueve es la continuidad de la vida.

Hay feromonas específicas de algunos tipos de insectos, como por ejemplo, el caso mencionado de las abejas (uno de los más estudiados, documentados y sobre los que existe pleno consenso en la comunidad científica). Estas criaturas segregan diferentes feromonas según se trate de la abeja reina, de los zánganos o de las obreras, que indican cómo ha de alimentarse cada individuo.

También existen algunas feromonas inhibitorias, que ahuyentan a los insectos e inhiben su acercamiento a determinados lugares. Hace medio siglo que el hombre conoce este tipo de feromonas en insectos y que las utiliza en su provecho –por ejemplo, para el control de plagas-. Por lo general, las feromonas son percibidas por los demás individuos a través del olfato, aunque también se sabe que en diversas especies de vertebrados (incluso también en mamíferos) existe un órgano especialmente diseñado para captarlas, llamado el órgano de Jacobson u órgano vomeronasal. En algunas especies de vertebrados es un auxiliar del sentido del olfato. Está localizado en el hueso vómer, entre la nariz y la boca. Dentro de este órgano, las neuronas sensoras detectan diferentes compuestos químicos.